lunes, 18 de septiembre de 2017

Entre Londres y enigmas anda la aventura


No hay mejor lugar que Londres para que sucedan cosas extraordinarias. Así debió pensar el autor de las dos novelas cuya segunda parte acabo de leerme (junto a mi madre, he de puntualizar, pues ella es fan total) y de disfrutar como una niña.

Si hay enigmas y paisajes a lo British, yo me apunto sin dudarlo :o).


Lo primero que me ha gustado de esta historia es la atmósfera pizpireta de buen humor y torpeza desenfadada que se respira entre Christopher, el ingenioso aprendiz de boticario, y Tom, su fiel y esforzado amigo. Pronto, la promesa de acertijos, secretos, peligros y tesoros en medio de Londres en el siglo XVII despertó mi más exploradora curiosidad.

Christopher, Tom, Sally y la paloma Bridget afrontan una ciudad asolada por la peste mientras tratan de sobrevivir con pocos medios y muchos interrogantes. La gente muere a miles, la superstición y el miedo campan a sus anchas, y el mundo parece abocado al apocalipsis.

Me ha gustado mucho moverme por la botica y sus ingredientes, hierbas y frascos, teñida por la añoranza de su anterior dueño. Se aprende también sobre los estragos de una plaga que aún asombra tras siglos de su erradicación. ¿Cómo pudo segar tantas vidas y de forma tan truculenta?

La peste no es sólo motivo de devastación para los ciudadanos de Londres, también es objeto de controversia y conspiraciones. La situación algo precaria del protagonista como joven aprendiz de boticario se alía de forma muy interesante con el caos que revuelve la ciudad. Enfermedad, personajes insidiosos, autoridades que ignoran o desprecian a los jovenzuelos sin poder, un gran secreto que se va desenvolviendo con suma intriga y una amistad inquebrantable suponen los pilares de esta entretenidísima novela. La forma en que se entrecruzan los acontecimientos y Christopher enlaza pistas para descifrar códigos produce una descarga de adrenalina intelectual.

Me declaro fan de Bridget y su plumosa personalidad, de la indispensable Sally, del inteligente Christopher, del bueno e incansable de Tom y de la escritura pegadiza del autor. El desenlace de este genial libro está sembrado de audacia, despampanantes revelaciones, terribles sacrificios y, menos mal, algo de tierna alegría y justicia. Toda una aventura de misterio y amistad, escrita con humor, donde los enigmas se enredan con ingenio y estilo adictivo, y cuyos personajes terminas adorando (paloma incluida). El retrato de la peste y sus efectos sociológicos encoge el corazón. Tenéis que echar un vistazo al documento real incluido entre las ilustraciones del libro. Es escalofriante.

Espero que el autor siga creando tramas para la botica de Blackthorne. Son estupendas :-D

Citas favoritas:

Cuando sabes el secreto, cualquier cosa es sencilla. Lo que tienes que recordar es que pocos podrían siquiera imaginar el secreto. 

Ese año Londres había estado dolorosamente carente de milagros.

  

DATOS DEL LIBRO
LA SEÑAL DE LA PLAGA
2017, 434 págs.
 (Mark of the Plague, 2016)
Autor: Kevin Sands
Tapa dura
17 pellizcos (€)
Libro 1: El enigma de Blackthorne




Indagando en la página web del autor, he visto que ya tiene en activo una tercera aventura: La maldición del asesino, en la cual se lleva a su pandilla de héroes a París. ¡Vive la France! :-D

Espero que tengáis una buena semana, mis arrebatadores :o)

Babel ha descifrado una lectura estupenda.

3 comentarios:

Margari dijo...

Se nota que la has disfrutado. Aunque esta vez no creo que me anime.
Besotes!!

Measure Books dijo...

¡¡Hola!! ^^ Hay historias que te dejan con muy buen sabor de boca. Se ve que este es el caso de estas novelas, por lo que comentas, te han dejado muy satisfecha estas lecturas. Eso es genial, tenía ganas de leer una opinión sobre la historia a ver qué tal. La verdad es que me llama bastante ^^


¡¡Un abrazacoooooo!! :D
💜 https://measurebooks.blogspot.com.es/ 💜

Paseando entre páginas dijo...

Hey, no conocía el libro pero tiene una pintaza. Me gusta todo lo que mencionas, lo que me echa para atrás es que aún no estén publicados todos los libros...Lo pensaré. Y qué guay que los hayas leído con tu madre :)