Es un hecho: el boom de la literatura erótica se basa en la
sumisión de la mujer, física y psicológicamente, al hombre que la domina y, por
consiguiente, le proporciona el mayor placer que puede conocer.
¿A qué conclusión nos conduce esto?
Cuando leí Cincuenta sombras de Grey, me lo pasé bien. Me
pareció una locura divertida que abría los ojos a una realidad alternativa del
erotismo. Así que me dije que podía probar con LA SUMISA, de Tara Sue Me.
¿Cómo empieza?
Abigail se presenta voluntaria en respuesta al anuncio de
Nathaniel West en busca de una nueva sumisa. Es su héroe desde cierto incidente
con su madre y, aunque no sabe de estos asuntos físicos tan curiosos, se muere
por hacer realidad sus fantasías secretas.
¿Cómo lo pone en marcha?
Es una chacha para el
señor. En serio, la primera noche de su fin de semana de prueba, le deja limpio
el instrumento (que, por los dioses del paraíso, es una obra de arte
descomunal) y se compromete a seguir las cinco páginas de instrucciones al
dedillo. Lo primero: el desayuno a las siete. Lo que decía, la chacha.
Y, por supuesto, las reglas incluyen hacer ejercicio, dieta,
yoga, musculación y resistencia en el gimnasio. Por un momento, creí que se
estaba preparando para ir al espacio. Todo es por su bien, naturalmente. ¿Qué
pensará hacerle?, me preguntaba yo. Me reconcomían los nervios, qué tensión,
pobre chiquilla.
Ya sabemos que el primer encuentro ha tenido poco de lirismo
y mucho de nihilismo. Supongo que el romance llegará mucho, mucho después. ¿Si
llega? A lo mejor no va de eso...
Proseguimos el experimento.
A la buena de Abigail le pone que le fustiguen, pero le
molesta que el "arrogante" del Señor elija la ropa por ella.
¿Prioridades? Habrá que preguntárselo a las voces que habitan en ella,
racional, loca... Tras marcarla como a un perrito, el Amo la somete a un control
frío y pornográfico. Eso sí, es un santo porque hace cosas santas por la
sociedad.
¿Maniático?
Sólo si a Abigail se
le ocurre dormir una hora menos de lo estipulado en el acuerdo pre-sumisa. Una hora. Pierde la chaveta. Y luego, la
caballerosidad mal entendida cuando azota a la "criminal" hasta
reventarla. Después de todo, hay que encontrar una excusa para zurrarla sin que
sea culpa del hombre.
Aunque debo decir que aquí empiezan algunos cambios en el
tono dominante y violento. Algunos giros argumentales que sugieren el misterio
que se oculta tras la relación y conmueven la imagen de prepotencia machista
hacia un lugar de héroe atormentado con alma noble que también sabe preocuparse
por la mujer que lo idolatra. Comienza el despertar emocional. ¿Hay redención para
un hombre que no puede besar?
Evidentemente, hay numerosas escenas íntimas que se presentan
variadas y coloristas, por lo que no hay un momento de aburrimiento. Mi
favorita es la del piano. Sí, hay instrumentos musicales también, y vale la pena.
No creáis que se trata de 300 páginas de ellos encerrados en
una jaula como dos monos. Interactúan con otros personajes, amigos y
familiares, viajan, salen por ahí, hay un perro tan sufrido como su amo, cocina
espectacular, incluso conversación civilizada. Es casi una historia de pareja
leída al revés: empiezan por el final y luego, poco a poco, van conociéndose y
revelando su humanidad, el drama de unos corazones que tienen miedo de amar y
perder, aunque sea de forma poco convencional y rompedora.
En realidad, cuando se superan esas páginas de tanteo amoral
entre los personajes, cuando se convierten en personas singulares con grandes y
dolorosos deseos, La sumisa cuenta una historia sensual, romántica y
entretenida que mezcla el sexo dominante con la redención a través del amor.
¿Es posible aceptar aquello que no comprendemos? ¿Se halla el
placer en la entrega total del cuerpo? ¿En la rendición incondicional del
control sobre nuestra propia vida? Son preguntas que sólo podemos contestar
abandonando nuestra "zona de confort". Si nos atrevemos.
|
LA SUMISA
Sumisión 1 de 3
TARA SUE ME
Tapa flexible sin
solapas
305 págs.
Romance erótico
2014
Título original:
The Submissive
Relación
calidad/precio:
17 pellizcos /
aceptable
2. El dominante
3. La experta
|
¿Cuál es el poder de estas historias? Quizás generar polémica
entre la parte racional de nuestro cerebro y la que anhela aprender cosas sobre
su lado oscuro.
Decidme, arrebatadores, ¿alguna vez cruzáis el umbral de
vuestra zona de confort lector?
Babel sin normas.

