lunes, 4 de junio de 2018

Dramas que quitan el aliento: Una razón para vivir


Saludos, mis arrebatadores :o) He disfrutado de otro fin de semana de feria del libro en mi ciudad y me lo pasé de fábula. Además, anoche mismo acabé una lectura por lo que la reseña de hoy está recién salida del horno ;o)


UNA RAZÓN PARA VIVIR, de Rebecca Donovan, es como una alfombra suave bajo tus pies que alguien arranca súbitamente para que te des un batacazo. Os voy a contar mis impresiones a medida que iba leyendo.

Es una narración sencilla y dulce, con un trasfondo de abusos que encoge el corazón. Emma Thomas tiene 17 años, un novio, amigos, y un pasado que ha dejado cicatrices por su cuerpo y su alma.

Al principio de la novela (la segunda tras Una razón para respirar), parte del dramatismo que se intuye se llega a diluir en la lentitud con que se desarrolla la historia, puesto que la rutina diaria de la vida de la protagonista se describe paso a paso. Consigue con ello gran naturalidad y cercanía, por lo que los instantes de fuerte carga emocional resultan intensos.

La joven Emma arrastra consigo graves traumas que la acosan de noche, en forma de pesadillas recurrentes, y de día en sus relaciones sociales. Aún así, ha decidido confiar en el destino y se agarra a la esperanza de recuperar un viso de conexión con su madre, quien le ha faltado durante muchos años.

Ahí está la primera semilla de la tragedia.

Desde le comienzo, es muy tierna la confianza que caracteriza a los encuentros con Evan, el chico que está perdidamente enamorado de ella. Aunque pronto veremos que el peso de la trama en esta ocasión se sustenta en dos pilares: la mamá ausente recuperada y un nuevo personaje, Jonathan. Sus secretos, su carisma y su belleza arrolladora van a envolver a Emma hasta el punto de trastocar sus sentimientos y creencias.

Parece un relato ideal para lectores que se sientan identificados con las fiestas de instituto, los lazos inquebrantables de amistad y el primer amor, pero que también busquen ese filo al borde del abismo que confiere una adolescencia marcada a fuego por la violencia y el terror.

Entre un futuro incierto, la tambaleante convivencia de madre e hija y el pasado que drena su esperanza, esta chica nos conduce por un claustrofóbico viaje plagado de secretos hirientes. Emma trata de respirar todas las bocanadas posibles de felicidad, pero algunas personas insisten en ponerle la zancadilla emocional con virulencia.

Me he enamorado del buenísimo de Evan, un apoyo constante en cada uno de los altibajos (que son legión) de Emma. Me he horrorizado ante la tóxica actitud de la madre y he sentido mucha compasión por ambas. La chica sufre lo indecible por la maldad de quienes la han maltratado, pero también por su obstinada esperanza de arreglar una relación rota e imposible. Comprendo también que recurra a Jonathan, esa otra alma torturada, para desahogar la clase de sentimientos y pesares que a veces no soportamos que nuestros seres queridos vean. Sentimos que queremos salvaguardarles del lado más oscuro de nuestro ser, librarnos a nosotros mismos de la vergüenza de mostrarlo a aquéllos que no queremos decepcionar.

Es entonces cuando llego a la segunda mitad de la novela que supura dramatismo, pero también una catarsis que apunta a un nuevo renacer más sano. Ay, si el destino fuera compasivo, claro. Si Emma lograra superar el terremoto de tragedias que sacude cada día de su vida. ¡En serio que es para ir al psiquiatra! Cuánto dolor, cuánta traición. Confieso que al comenzar el libro me pareció lento, algo cíclico en sus escenas y muy centrado en la vida adolescente, pero me ha ido agarrando y desgarrando a medida que avanzaba la trama y ese cúmulo de ira, llanto, amor y desamor ha resultado impresionante.

Ha terminado con una explosión de adrenalina cuando todas las relaciones entre Emma, Evan, Jonathan y Rachel se entrecruzan a la cruda luz de la verdad. Destructivo, agónico, desgarrador. Leer Barely Breathing te deja sin respiración. En serio, me duele el cuerpo tras tantos tormentos y el final es… el golpe de gracia. Lo que hace imprescindible leer lo que vendrá. A por el diván y los pañuelos, venga.

 
Citas favoritas:
Mi risa tuvo un efecto muy extraño, como si despertara a un pueblo entero de una maldición.

Me he pasado la mayor parte de mi vida aguardando un futuro que aún no ha llegado o huyendo de un pasado que aún me atormenta.

Me dolía el corazón con cada beso que nos dábamos.

Y tenía el pecho henchido de cualquier sentimiento imaginable.

Me había hecho añicos y eso me había dejado completamente vacía.



DATOS DE:
UNA RAZÓN PARA VIVIR
Serie: Breathing, 2
Autora: Rebecca Donovan
Edición: Mayo, 2018
Tapa flexible con solapas
Barely Breathing,
2013, 520 págs.
Drama, romance, New Adult
18,50 pellizcos (€)
Serie Breathing:
1 Una razón para respirar
2 Una razón para vivir
3 Out of Breath (Sin aliento)



¿Os gustan los dramones que no parecen tener final feliz? Son duros de leer, aunque dejan huella y eso es parte de la magia de la literatura.

Os deseo una intensa semana de lecturas ;o)

Babel mimando su corazón sensible.

1 comentario:

Margari dijo...

No termina de llamarme así que esta vez lo dejo pasar. Pero desde luego se nota que lo has disfrutado.
Besotes!!!