Queridos arrebatadores, os voy a contar mi experiencia Dr.
Jeckyll & Mr. Hyde con la novela LLÉVAME A CUALQUIER LUGAR, de Alice
Kellen. Por muy extranjero que suene el nombre, la chica es valenciana, primer
punto ambiguo de este libro que me ha tocado las narices y la fibra sensible a
partes iguales.
¿Por qué? Buena y peligrosa pregunta, ya que da pie a mi
delirium tremens de hoy.
Me parece que la historia es entretenida, está escrita con
soltura narrativa y las escenas están bien montadas. Ha sido un acierto por
parte de la autora comenzar en medio de la trama y luego presentar los
antecedentes de los personajes. Una francesa y un inglés (no es un chiste
aunque lo parezca) se presentan a un concurso periodístico para estudiantes
donde tienen que demostrar sus dotes para ganar el suculento premio. Me parecía
una premisa original y atractiva. La sinopsis da a entender que va a ser una
carrera de talento y competitividad, acentuada por el deseable romance
imposible entre ellos. ¡Genial!
¿Qué pasa en realidad? La trama del concurso se diluye
demasiado en favor de las jugarretas de Blake, las salidas nocturnas y la
tardanza del idilio.
Lamentablemente, hay que tener un sentido del humor del
que yo carezco para apreciar las primeras 200 páginas de esta novela:
- Blake es un capullo
monumental al que le da por gastarle terribles bromas a Léane desde que le
declara una vendetta sin tregua por un supuesto accidente al comienzo del
concurso.
- El concurso en sí, la parte más original, apenas recibe
atención, aplastada por la sobreabundancia de terrorismo infantil que despliega
el cachas de turno.
- No hay romance hasta más allá de la mitad del libro y, a
pesar de que el chico ha sido repelente a más no poder, ella se derrite en sus
brazos a la primera de cambio y, claro, todo vale por un rato de felicidad
hormonal.
- Clichés y frases de esta guisa: "Como bien sé, a las
mujeres nos apasiona la idea de que alguien nos rompa el corazón."
Ehhhhhhhhhhhhhhh?
Pero Babel, ¿es que no hay nada bueno para ti en este mundo?
Ahora llego a los PROS. Keep calm and read on. Reconozco que a partir de la página 200, cuando la relación
pasa de escaramuzas vikingas a intimidad de pareja, la cosa empieza a marchar
en positivo. Me enganché. Tal cual. Soy una chica fácil para el romance. Lo
necesito.
Aún así, no se trata de flores y cenas con velas. Es realista
y torpe, como la vida misma, con sus momentos de irritaciones, inseguridades y
delicias varias, incluso alguna escena que no deja lugar a dudas sobre lo que
les atrae el uno del otro. Se dirige más a la tónica de New Adult que juvenil.
Me gusta que él haga sentir a Léane más segura de sí misma y que ella muestre a
Blake que hay vida más allá del escepticismo emocional. Poco a poco, al mismo
tiempo que el lector, los dos empiezan a conocer los gestos propios de cada
uno, sus gustos por las plantas o los colores, sus reacciones a los retos de la
vida.
Finalmente, he logrado conectar con la historia y con el alma
de estos chavales que va desgranando sus deseos y miserias, sus penas
familiares, sus traumas que les hacen más profundos y, al tiempo, les acercan
el uno al otro. La autora ha sido capaz de entretejer unas cuantas sorpresas en
el camino de la redención del capullo-que-se-convierte-en-hombre-torturado-y-enamorado.
Acaba siendo una preciosidad romántica con una gran evolución emocional por
parte de sus protagonistas.
Detalles favoritos: la escena del trébol y la de las bolitas
rojas.
La autora hace hincapié en la dificultad para afrontar las
emociones más dolorosas, a las que se entierra en el fondo del subconsciente,
por lo que afloran de manera negativa en alternativas para desahogar los
estragos que causa no compartirlas o sanarlas. En el caso de Blake, su catarsis
viene de mano de Léane, en quien halla tanto su contacto con la dura realidad
como el escape de su lado más dañino.
|
LLÉVAME A CUALQUIER LUGAR
ALICE KELLEN
Tapa flexible con
solapas
358 págs.
Romance New Adult
2014
Relación
calidad/precio:
16 pellizcos,
aceptable
|
¿Conclusión? Me duelen 200 páginas y me han conmovido 158
páginas. Quizás un balance irregular, pero no me arrepiento del viaje. Leer es
así.
Babel entre lugares.
