Emocionada estoy con esta novela. Me hacía mucha ilusión
leerla, ya que además cuenta con una portada en la que se muestra un Londres
post-apocalíptico. No es que desee ver a la ciudad de mis amores convertida en
ruinas, pero sí que es emocionante imaginar las aventuras que eso depararía. Lo
primero que puedo decir de LA ÚLTIMA PRINCESA, de Galaxy Craze, es que es
cortita. Una lástima puesto que es buenísima.
Tras una serie de catástrofes, el mundo se cae a pedazos.
Inglaterra se derrumba y el orden establecido tiene que luchar contra la
escasez, la desesperanza y la decadencia de la civilización. En medio del caos,
surgen oportunistas que tratan de derrocar el vacío de normas con su propio
reino del terror. Ante estas adversidades se forjará el carácter de Eliza.
De privilegiada hija de rey a víctima
a superviviente a luchadora.
Eliza vivirá atrocidades, participará en ellas, todo por
superar un día más que le acerque a su familia y al hombre que un día, con un
gesto de bondad, cambió todo para siempre.
Galaxy C. refleja un estado de caos y destrucción tras la
caída del gobierno, o su persecución en realidad. Describe cómo la gente es
capaz de arrasar aquellos objetos que una vez tuvieron significado. Abusar de
las personas indefensas ante su tiranía. Relegar al olvido más inhumano cada
ley que nos hace morales y dignos.
Exterminio. Qué palabra tan aterradora. Me produce escalofríos
cuando la leo o la digo en voz alta. Lo mismo que me sucede al leer algunos de
los sucesos relatados en el libro. Es intenso y crea un vínculo con la
conciencia difícil de escindir. En algunas ocasiones, está preñado de tristeza
y la autora hace uso de imágenes de gran melancolía.
De verdad, qué cosas tan terribles se cuentan en tan pocas
páginas. En la número 113, por ejemplo, sólo puedo exclamar: gore, gore, gore.
Cruda, trepidante, un auténtico banquete donde el plato
principal es la inocencia. Ni qué decir tiene que acaba devorada por soldados,
bolas de fuego y un futuro negro, negro. Dios salve a la reina, como dicen los
ingleses, o en este caso, a la princesa Eliza.
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Página 12
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Lo
que más añoraba era la luz. El sol líquido de primera hora de la mañana, el
fuerte resplandor del mediodía estival, el brillo de las luces navideñas en
el árbol, incluso el suave fulgor de una simple bombilla. Salimos de la
oscuridad entre el humo y las cenizas para encontrar un mundo envuelto en
llamas.
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Cosas que no deberían haber pasado:
-¿Soldados zafios que tratan de usted a los reclutas? Mmm,
raro.
-El lomo del libro se arruga con facilidad. La arruga no es
bella.
-Una sonrisa que emite destellos. O_O Supongo que serán los
blancos dientes, pero aún así...
Lo mejor: lo que sufre la prota, algunas reflexiones.
Lo peor: el malo acartonado.
Es un libro muy corto, pero la historia "corta" la
respiración ;o) Las últimas 100 páginas son épicas. Si bien el final se
puede considerar en parte más tradicional que el resto de la turbadora novela,
también es indudablemente emotivo y satisfactorio. Aunque justo la última
página me ha dejado con los ojos como platos. ¿De modo que hay más? Parece que
la autora está escribiendo el segundo tomo. Pues toca esperar.
LA ÚLTIMA PRINCESA
343 páginas
2012
tapa flexible con solapas
contraportada con
imagen
futurista
post-apocalíptico
17 pellizcos
título original:
The Last Princess
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conmocionada ante las peripecias de las princesas del futuro.





