Mis arrebatadores, después de cinco años y cientos de reseñas, de vez en cuando me asalta la rebeldía en cuanto a la forma de redactar una opinión literaria.
¿Nunca os aburrís de escribir o leer el mismo tipo de reseña?
Adoro escribir reseñas porque me ha enseñado a pensar y formular las frases de una forma coherente, detallada y profunda. Sin embargo, supone también un encasillamiento casi profesional del que parece imposible escapar.
¿Cuál es vuestro método? ¿Escribís siempre igual?
A veces, mi creatividad se ve afectada por un sistema inamovible de presentar mis ideas. Me aburro a mí misma, vamos.
¿Y si cambio la forma de reseñar?
Decidme, si cambiara el formato en alguna reseña (para innovar o jugar con las posibilidades), ¿me daríais vuestra opinión sobre si os gusta, si es mejor o si preferís el formato tradicional?
Estoy abierta a vuestras preferencias y sugerencias porque, al fin y al cabo, esto es una comunidad de gente que lee a otra gente ;o)
Babel piensa de vez en cuando.



